De nacionalidad suiza, pero radicado en República Dominicana por más de 20 años, Bucher estudió hostelería y administración de alimentos y bebidas en el International Hotel Management Institute Lucerne, en Suiza. Tan pronto completa sus estudios es contratado en el Leading Hotel Baur Au Lac, en Zurich y luego en el Hotel Maksoud Plaza en Brasil.

Al incrementar la filosofía del "todo incluido" recibe una oferta de los hoteles Allegro y realiza varias aperturas en México, Antigua, St. Kitts y Bávaro. Sin embargo, regresa al exterior para trabajar en el grupo Intercontinental Resorts en México, Conzumel y posteriormente en Hyatt Intercontinental. En el país se desempeñó como Director de A&B de Paradisus Punta Cana & The Reserve y actualmente es el Director de A&B del Leading Hotel Casa de Campo en la Romana.

- ¿Cree usted que haberse nutrido tanto culturalmente se refleje ahora en los trabajos que realiza en República Dominicana?

El moverse de una cadena hotelera a otra es ciertamente una gran ventaja porque vas adquiriendo experiencia, cultura, formas de trabajar, estándares altos (si tienes la oportunidad de trabajar en AAA o Leading Hotels of the World). Obviamente estas son cosas que moldean al profesional y al director pues lo aplica cada vez mejor en los hoteles sub-siguientes en los que labora.

- ¿Qué características de estos hoteles internacionales ha implementado aquí en el país?

Creo que es una mezcla. Regresar a la República Dominicana, y en específico a Casa de Campo, es notar que es distinto a muchos otros hoteles. Casa de Campo es un producto totalmente distinto porque es más que un hotel. Tienes a los dueños de villas, la marina, el aeropuerto, los campos de golf y el hotel. Entonces, no es comparable con un hotel realmente. Aquí se presta servicio no solamente a los huéspedes del hotel, sino a este gran complejo que incluye todas estas variables. Yo diría que si fuera a compararlo con uno de los hoteles en los que he trabajado anteriormente tendría que fusionar dos o tres hoteles porque cada uno tiene una gama distinta.

- ¿Cómo llega a formar parte de la familia Casa de Campo?

Es algo muy interesante. Un día recibí una llamada del Central Romana y me preguntaron si me interesaba. El haberme criado en RD y siendo cliente de Casa de Campo, pues fue un honor el que me hayan preguntado. Además ya conociendo los planes que se tenía para el proyecto me llamó mucho la atención. Tres años más tarde sigo perteneciendo a esta familia Casa de Campo y hemos llevado a cabo casi en su totalidad los planes presentados en ese entonces.

- ¿Cuáles son los cambios más notorios que podemos ver en Casa de Campo desde su entrada al proyecto?

Casa de Campo se ha reformado en su totalidad. Se ha reconstruido, modernizado y actualizado en un 80%. Pero lo más importante es que se han hecho inversiones que no solamente le servirán para hoy, sino que servirán para el futuro en el momento en que quieran ampliar. Especialmente en el área de Alimentos & Bebidas. Se ha reformado en su totalidad lo que es la cocina central, que es la columna vertebral de este departamento. Está capacitada para un número mayor de lo que tenemos actualmente. Tanto para servirle al hotel, como a los dueños de villa. Tenemos una amplia gama de servicios que prestamos que en un hotel normal no se prestan. Por ende el tamaño no-tradicional de la cocina central que tenemos, pues es una cocina de producción estilo europea con equipos americanos. Fue creada, no solo para dar servicio al hotel, sino para: catering de villas, del aeropuerto, yates en la marina y todos los restaurantes del área que nos compran a nosotros materia prima y el producto semi-procesado. Tenemos nuestro propio supermercado que puede dar servicio de banquete hasta a 2,500 comensales diariamente. Es decir que la infraestructura que se creó y el concepto fue pensado a largo plazo.

- Tenemos entendido que la remodelación supera el valor de los US$12 millones.

La remodelación que se hizo en Alimentos & Bebidas ronda los 12 millones de dólares en lo que es la cocina central. Esto no incluye los restaurantes: "Le Cirque", ni tampoco el: "Beach Club", que fueron completamente remodelados. Obviamente los montos son mayores cuando se habla del hotel en su totalidad.

- ¿Ha variado el menú de Casa de Campo con estas remodelaciones?

Hemos tenido ciertamente que remodelar la gastronomía para apelar a todo el público que visita Casa de Campo: al dueño de villa, al turista que viene de todas partes del mundo y a los huéspedes del hotel que varían entre dominicanos, europeos y anglosajones. Por tanto, tenemos varios centros de consumo con conceptos distintos, siempre tratando de llevar nuestras raíces y que al final el consumidor se lleve un poco de lo que es la gastronomía dominicana.